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El turbio mundo del periodismo

Estudiar Periodismo parecía ser una buena idea para una joven idealista

Me encanta ver a los estudiantes de quinto año con sus chemises rayadas cuando se acaba el año escolar; del 100% de los que continuarán sus estudios, me atrevo a decir que por lo menos el 67% saldrá del acto de bachillerato directo a inscribirse a una universidad para estudiar Comunicación Social.

Y es que, ya llegamos al 2015 y se sigue teniendo la errada idea de que el comunicador social (o periodista, para quienes eligen el camino de la investigación); es un personaje de reconocimiento público, moral impenetrable, y cartera abultada…, yo era una de esas, y déjenme decirles algo; todo eso que piensan, por lo menos aquí en Venezuela, es mentira.

Mi primera opción para estudiar no era Comunicación; era Artes, pero no quedé en la UCV, no sé si por toche o por distraída; el punto es que, (modestia aparte) como mi creatividad se desbordaba en cada palabra; quería convertir esas ideas en obras, desarrollar historias, expresarla en imágenes y esas cosas, ustedes saben. Comunicación era la segunda opción el “por no dejar” que había decidido; y no, no piensen que estudié eso para salir en televisión, nunca me ha gustado estar frente a las cámaras, lo mío es producción y eso, además de que siempre fui afín a la escritura; por lo que no sorprendió para nada el hecho de que me fuera por periodismo impreso cuando me tocó decidir la especialización en la carrera.

Yo lo sé, yo lo viví

Hasta ahora, no he trabajado ni en una sola oportunidad en televisión; pero el por el mismo hecho de que no me gusta ese mundo, así que les hablaré de lo que he vivido. Sobre la marcha me empezó a encantar la carrera; le tomé cariño y en ocasiones, sentía un idilio con ella, a pesar de que, (sin lastimar sensibilidades); si me tocara regresar el tiempo y elegir nuevamente una profesión, no escogería Periodismo.

Aunque a la mayoría de los colegas les cueste admitirlo; el periodismo es una profesión malagradecida; sin mencionar la mala competencia que se encuentra, plagios, luchas constantes de egos y peleas por lideratos; a muchos no les importa pasar por encima del otro para lograr lo que quieren, un tema que debe ser de mucho cuidado; esto se ve más que todo en el mundo de la televisión; aunque los medios impresos no están exonerados de…, no sé qué palabra ponerle…, ¿tramoyas?

Desde que me gradué me he dedicado a escribir, mi experiencia en audiovisual se limita a radio; trabajé como productora y guionista en un par de programas, de resto todo ha sido medios webs y revistas; y aunque al lector le llegue un producto que cumpla con sus expectativas; el lugar donde nacen dichos productos suelen convertirse en verdaderos rings de boxeo.

¿Pacífica o achantada?

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Me da mucha risa el hecho de que varios amigos me dicen que, en el trabajo puedo ser muy boba; solo porque dejo a la gente peleando sola. Se los pongo así: no me gusta discutir, odio las peleas, cosa extraña porque tiendo a ser odiosa, pero es que no me voy a poner de pico y pala con alguien a quien considero loco. Me pasó en una oportunidad; el que era mi jefe me reclamaba a cada minuto, que no sabía escribir, que mis temas eran malos y blah, blah, blah…, reclamos a los que no les prestaba atención porque mis artículos eran los más leídos y comentados en las redes.

En lugar de ponerme a discutir; hice lo más sensato: cambiar de trabajo. Lo más irónico es que, en esa oportunidad, cuando formalicé mi renuncia, me ofrecieron más dinero para que me quedara, pero ajá, ¿yo no y que escribía mal y mis temas eran súper caliches?

Guardias, ¿beneficio o perdición?

Periodismo

En los periódicos y medios de información se hacen las famosas guardias; ese turno del día en el que tú quieres dormir pero que lo trabajas porque significa una entrada extra de dinero a final de mes.

Hacer guardias es lo peor del mundo, las guardias solo las disfrutan quienes aman el periodismo a cabalidad, y yo lo amo, pero mi amor no llega hasta allá. En el trabajo que tuve anteriormente hacía guardias, trabajaba fines de semanas y feriados, solo pensando en que mi cuenta bancaria se vería más bonita en la quincena, pero, el destino del periodista está delimitado por inconvenientes, porque siempre, siempre pasa algo justo 10 minutos antes de que se acabe el turno, en Venezuela es peor porque este es un país donde cada tres minutos pasa un hecho noticioso.

Hablemos de los salarios

Periodista

Bueno, un tema que da mucha tela qué cortar. Solo me enfocaré en derrumbar su equivocada idea de que los periodistas son millonarios, no, no lo son, por lo menos no los de impreso (no sé cómo será en televisión pero tengo entendido que es igual). Los sueldos no son equitativos al trabajo, tienes que crear contenido original, investigar y desarrollar temas de interés público, tareas que son de beneficio para la empresa en la que trabajas pero que no se reflejan en tu recibo de pago.

Lo lamento, así es, por eso es que se ve a periodistas hasta con tres trabajos. Hay que rebuscarse. No me tomen a mal, pero no debo subestimar el esfuerzo que estoy haciendo al generar un contenido de interés, lo más lógico sería que sea retribuido de igual manera. A pesar de todo, disfruto lo que hago.

Y los colegas periodistas, ¿tienen algo que agregar?

Un saludo a los más de 15.000 comunicadores que egresan anualmente en Venezuela, ¡venceremos!

P.D.: estoy disponible para lo que quieran: hago tortas, cuido niños, baño perros, hago tesis y todo lo que el cliente quiera.

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