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Periodista de farándula con amplia experiencia de… 15 días

Se terminaron los días en Ronda, fue bonito mientras duró

La farándula es una fuente muy loca para ejercer el periodismo; primero, te debe gustar muchísimo para que así; como te parece fino cubrir conciertos, tengas la misma emoción y disposición para cuando te toque entrevistar a un cachilapo; escribir bien de alguien que a tu opinión, no tiene talento, y disfrutar de cuanta rueda de prensa de vallenateros haya en el país.

Pero hay algo que sí te da la fuente de espectáculos, y es poder. Tu punto de vista empieza a ser escuchado por medios y personajes; todos están pendiente de lo qué dices y cómo lo dices; el trato de la gente cambia, y por supuesto, te abre muchas puertas. Sin embargo, son factores que debes manejar con suma discreción.

Amplia experta en el área

Durante mi amplia experiencia de 15 días, aprendí que, un periodista de farándula podría tener más voz de líder que un diputado; por lo menos en el medio que conocí, es increíble como las personalidades venezolanas (y algunos extranjeros) llegan solitas a dar una entrevista; sin que nadie los paute, sin que se sientan acosados.

Es la decisión de ellos (o bueno, la de su jefe de prensa) ir hasta el periódico o revista a hablar de sus proyectos, planes y todas esas cosas que les interesa a su público; se muestran con la mejor disposición a hablar; son amables y atentos, pero la verdad es que todo es de forma política, la compra de una opinión o un contacto seguro.

También está la otra cara de la moneda

No todo es devoción para con el periodista; hay artistas de trayectoria que podrían apartarte o rechazarte simplemente porque perteneces a un medio que alguna vez los «destruyó»; aunque tú solo seas un periodista al que acaban de contratar (me pasó) o; porque fuiste a una alfombra roja en Converse y con un morral (ok, esa sí fue mi culpa). La gente a la que tienes que perseguir para que pose para una foto o sacarle alguna información de interés colectivo.

Aunque fue muy corto el tiempo que estuve aquí; me gustó muchísimo haber formado parte de una revista de esta categoría, disfruté cada momento, cada pauta, cada chisme que me tocó redactar; pude saborear por momentos lo que es la vida regular de un periodista de espectáculos y pude asegurarme de que es una experiencia que volvería a repetir, claro, esta vez, durante un período mayor a 15 dias.

Lo bueno: el poder que te da la fuente.

Lo malo: no todas las pautas de farándula serán de tu agrado.

Lo feo: no poder ir a alfombras rojas en Converses.

Estoy nostálgica por dejar esta fuente a la que me aferré a pesar de que fue por tan poco tiempo, pero estoy entusiasmada de empezar un nuevo capítulo en la isla de Margarita.

Aquí va la navegada.

Besos,

Gen.

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