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Cuarentena, ¿cómo la viven los venezolanos en el mundo?

La pandemia por Coronavirus ha afectado a todo el planeta, ¿cómo se ha llevado en los distintos países?

El origen sigue sin ser 100% preciso, muchos parten de la idea de que el virus salió de un laboratorio; otros están convencidos de que fue por una sopa de murciélagos… Pero lo que si es 100% seguro, es que salió de un mercado de «mariscos» en Wuhan, China.

Y de esa pequeña ciudad, salió esta gran pandemia que no discrimina ni raza, ni clase social, ni género, ni nada; aunque es más agresiva con los abuelitos y personas que poseen alguna condición patológica de salud. Así que, en esta nueva era en la que estamos rodeados de tanta tecnología y modernidad, éste virus ha dejado expuesto que la humanidad sigue siendo frágil y vulnerable.

Nuestra amiga Cuarentena

En esta situación, lo más lógico es aislarnos para evitar la propagación del virus. Ya son casi dos meses los que tenemos en «cuarentena». Antes de esto, las mascarillas sólo eran faciales; el alcohol gel, por lo menos yo, lo asociaba a un accesorio para la cartera; y el jabón, pues, para ser muy sincera, antes de esto había mucha gente que le huía al jabón; pero ahora es de vital importancia para nuestra vida.

No hay fiestas, no hay juntas con los amigos, ahora todos nos comunicamos a través de videollamadas, así estemos en la misma ciudad.

Una de las características más resaltantes de los venezolanos es que estamos regados por todo el mundo, es por eso que le pedí a algunos amigos que me contaran cómo viven esta situación tan surreal en el país en el que están.

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CUARENTENA EN EUROPA

 

 

CARINA – 🇪🇸 (56 días en cuarentena)

No he salido de mi casa ni siquiera a botar la basura; a pesar de saber que yo podría sobrevivir al virus; no me siento preparada para salir. Vivo en la Comunidad de Madrid, sólo sale mi esposo a hacer las compras y mi mamá, cuando por compromisos laborales, debe dirigirse a algún lugar específico. El que sale lo hace con guantes y mascarillas, que son desechados al regresar. Usamos los mismos zapatos siempre, nos quitamos toda la ropa y la lavamos de inmediato. Nos lavamos las manos con gel antibacterial. Los alimentos se lavan, se hierven o se bota el envoltorio en que el esté empacado, según el tipo de producto.

En España, el estado de alarma está activo desde el 13 de marzo. Durante las primeras semanas, todo fue muy duro. Las funerarias y las Unidades de Cuidados Intensivos se colapsaron; murió mucha gente muy rápido. El gobierno decidió tomar algunos lugares de ocio para guardar féretros y cadáveres, ya que no había refrigeración disponible para la cantidad de fallecidos. Luego llegó el desespero, por saber hasta cuando iban a estar así. La gente comenzó a saltarse el confinamiento.

«Algunos incluso alquilaban perros para tener una justificación para pasear».

El gobierno español no ha tomado las medidas necesarias. El primer paciente de coronavirus entró al país a inicios de febrero, y el 8 de marzo, los partidos de gobierno hicieron la acostumbrada marcha por el día de la mujer, donde se concentraron más de 16.000 personas. Para esa fecha, ya China y la OMS había avisado a España que no podían permitir concentraciones, ahí se produjo el primer brote duro de Covid en Madrid.

Además, sabiendo la situación de Italia, no suspendieron los vuelos. No le tomaron el peso a la rapidez del contagio. Han metido la pata muchísimo. Esto los pilló en pañales y no saben cómo atacarlo, además de haber cometido errores garrafales como la compra de test que no sirven y material para los sanitarios que no funcionaba; cosa que llevó a que España se convirtiera en el país con más sanitarios contagiados en el mundo, van 30.000.

La vida post Covid será difícil. Ya hay mucha gente cesante, negocios que quebraron, los independientes están sin ingresos y sin ayuda; aunque el gobierno prometió ayudarles. Las aerolíneas están preocupadas por un posible quiebre, porque ya no hay turismo. España no tiene dinero, se tiene que endeudar para dar ayuda. Y si España no se prepara para administrar los créditos, la crisis seguirá por mucho más tiempo del estimado.

 

 

ISABEL DA’ CUNHA 🇵🇹 (60 días en cuarentena voluntaria)

Mi residencia está entre dos ciudades: Braga (donde está nuestro departamento, nuestro trabajo, y donde pasamos 15 días de cuarentena) y Paredes de Coura, (donde viven mis padres y hemos pasado el resto). Acá no se ha oficializado una cuarentena como la de España. Hemos podido salir siempre, aunque se deben tomar las previsiones, minimizando al máximo estas salidas.

Mi esposo y yo hemos estado en casa desde que empezó la cuarentena; solo hemos salido a hacer compras al supermercado, y limpiamos todo antes de guardar las cosas que compramos. Mis padres trabajan en el sector de alimentos y han seguido con su vida diaria, pero no entran a casa sin cambiarse los zapatos, además, a diario limpiamos las zonas más transitadas de la casa con productos especiales.

En Portugal, en general, la gente se han portado muy bien. Los primeros días, como todo, fue un poco desastroso. Y aunque hay cada personaje que no cumple las medidas, la mayoría de las personas ha sido muy obediente. Incluso sin una ley o sin la necesidad de amenazar con multas.

Dentro de lo que cabe el gobierno ha actuado bien. Demoraron un poco en tomar ciertas decisiones.

«Este es un país pequeño y frágil, hay que actuar con mucha cautela. Es imposible mantener a todos conformes».

Siento que después de «reintegrarnos a la normalidad», todo será como antes. Los factores económicos harán que poco a poco volvamos a nuestras rutinas diarias y siento que las personas olvidarán, relativamente rápido, todo lo que esto implicó.

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CUARENTENA EN AMÉRICA

 

ISABEL SANTOS – 🇲🇽 (52 días de cuarentena)

Estoy en cuarentena desde el 19 de marzo. En mi casa, las tres personas que generamos ingresos, intentamos acordar con nuestros jefes el poder implementar Home Office pero, solo dos lo logramos. Mi primito, que trabajaba en un call center, no tuvo la misma suerte, por lo que decidimos prescindir de ese sueldo y pedirle que renunciara, pues no tenía sentido hacer la cuarentena si uno de nosotros seguía expuesto.

En casa casi todos somos personas de riesgo (asma, diabetes, mi mamá está mayor), así que solo salimos para hacer mercado cada 15 días aproximadamente, a horas poco concurridas, con tapabocas, gel. Tenemos una zona en la puerta destinada a la desinfección, allí nos desnudamos para pasar directo al baño a tomar una ducha. La ropa va directo a la lavadora, los zapatos se desinfectan y no entran a la casa y los alimentos van directo a ser lavados.

Mexico

En Ciudad de México aún no se implementa la cuarentena obligatoria. Los primeros casos surgieron a principios de marzo y no fue sino hasta el 21 de abril que el gobierno declaró la Fase 3, SUGIRIENDO a los ciudadanos que se quedaran en su casa. Sin embargo, hay mucha gente que sigue estando obligada a ir a su lugar de trabajo.

En marzo, el gobierno desestimó la gravedad del virus. Se limitaban a decir que esto no era una enfermedad peligrosa, sino más bien algo como una gripe fuerte y que podían seguir con sus actividades; sólo con algunas medidas de prevención, como el lavado de manos. Ni siquiera cancelaron los eventos masivos. Tampoco hay restricción de vuelos.

No se esperó la respuesta del gobierno. Las empresas empezaron a implementar home office y la gente que pudo ponerse en cuarentena, lo hizo. De parte del gobierno no hay grandes restricciones, todo el mundo puede hacer lo que le dé la gana, así que básicamente dependemos del nivel de compromiso de los ciudadanos.

Siento que falta mucho para salir de esto. Recién estamos entrando en el pico más alto de la curva. El panorama no luce esperanzador, pues, a pesar de que el sistema hospitalario está colapsado, el gobierno no endurece las medidas. Particularmente, me tardaré mucho para salir o ir a algún evento después de esto. Ya se está notando el impacto en la economía.

«Vienen tiempos difíciles y el pensamiento de que un día nos dirán “esto terminó”, no es más que una ilusión».

Esa vida ya no existe, después de esto, somos otros.

 

SOFÍA – 🇻🇪 (55 días en cuarentena)

En Venezuela, la cuarentena partió prácticamente al anunciarse el primer caso de Covid-19. A pesar de que la gente ha sido muy receptiva con las medidas de prevención, se debe reforzar la información para evitar aglomeraciones y promover el distanciamiento social.

Como casi todos los países, el gobierno venezolano también implementó una serie de medidas para combatir la pandemia, sin embargo, no han sido suficientes debido a que falta hacer seguimiento y control del cumplimiento de estas.

Vivo con un adulto mayor de 87 años, es por eso que sólo yo puedo salir a hacer las compras y estoy obligada a duplicar las medidas de prevención. Al salir, uso tapabocas, siempre el mismo calzado, los cuales me quitó antes de entrar a casa, me lavo las manos constantemente, trato de hacer las compras en un solo día para evitar salir varias veces, me cubro cabello con gorros, no uso prendas ni maquillaje, mantengo el distanciamiento social en la medida de lo posible; los productos que compró los lavo bien y los paquetes los limpio con un pañito con agua y cloro, y, al regresar a casa, lo primero que hago es bañarme.

«Después de que pase el estado de emergencia, creo que el uso del tapabocas va durar un tiempo más, así como algunas prácticas del distanciamiento social».

 

Cuarentena

MARILYN – 🇨🇴 (49 días en cuarentena, o al menos, eso es lo que creo)

La gente en Bogotá ha sido civilizada, o por lo menos es lo que he notado las pocas veces que he salido. Aunque salgo sólo a hacer las compras, me he fijado en que son muy pocos los que no cumplen las normas de seguridad sanitaria.

Y esto es porque, al menos la alcaldesa de Bogotá, ha estado muy pendiente de hacer el seguimiento necesario para que se lleven a cabo las medidas de prevención, me parece que ha hecho buena gestión.

Vivo en Bogotá con mi mamá y mi hija de 7 años, y la principal medida de prevención es no salir de la casa. Sólo hemos salido mi mamá y yo; Zoé no ha salido bajo ninguna circunstancia. Cuando debemos salir, lo primero que hacemos es sacarnos toda la ropa en la puerta, ponerla al sol y bañarnos.

«Lavamos todo lo que traemos de la calle y, CERO VISITAS».

No tengo muy claro como será la vida después de esto. La verdad en mi mente asocial, espero que la gente siga tomando distancia. Y que se sigan tomando tan en serio cualquier norma, así cómo estás que se tomaron por la pandemia.

 

 

HAYLÉ – 🇵🇪 (52 días de cuarentena)

Durante las primeras tres semanas de cuarentena y alarma por la llegada del virus, aproximadamente 80% de la población (según cifras oficiales), cumplía la cuarentena, principalmente en Lima. Sin embargo, en lugares como Piura, Lambayeque y Loreto la gente no la acataba y el gobierno tuvo que decretar toque de queda a parir de las 4:00 p.m. y en el resto del país desde las 6:00 p.m.

A medida que ha pasado el tiempo, la gente se ha relajado más con las medidas, en Piura, por ejemplo, donde hace dos semanas, las personas hacían una cola larguísima para comprar cervezas, ¡sin respetar el metro de distancia! Se ha ido desobedeciendo las órdenes del Estado por varias razones, una es porque la mayoría de las personas trabaja de manera informal y se les acabaron los recursos económicos para mantener a sus familias, por lo tanto, salen a trabajar.

Ahora, siempre hay un grupo de personas que no le toma el peso a la situación; hay quienes les da por jugar fútbol después de la 6:00 p.m., o hacer fiestas. Otros por estar en contra del gobierno, salen sin importarle nada. Tanto fue que el Estado comenzó a multar, pero a la gente le dio igual.

En lo particular, considero que el gobierno ha tomado muy buenas medidas, en comparación a otros países, pero la gente no las acata y hace lo que quiere. En Perú habilitaron más de cinco edificios, que fueron construidos para los participantes de los Juegos Panamericanos 2019, para atender a los infectados y así no colapsar los hospitales. Creo que lo que no ha ayudado a que esas y otras medidas funcionen, es que el Perú trae una deuda con el sistema de salud desde hace muchos años y ahora se está reflejando esas necesidades.

«Tampoco ayuda que acá las personas pueden ser muy egoístas, sólo piensan en ellos mismos y en sus intereses».

Hay ríos de gente en el Centro de Lima comprando el regalo para el día de la madre. Toda una locura. Algo que no es para nada necesario, como podría ser ir a comprar alimentos.

Yo vivo con mi esposo y sólo salimos a comprar, ir al banco o hacer cosas que definitivamente no podemos hacer desde casa; solo sale uno y el otro se queda esperando su regreso para hacer desinfección, como limpiar todo con agua con cloro, con toallitas húmedas con alcohol en gel, poner la ropa y zapatos al sol y darse una buena ducha.

El «después» yo lo veo como una vida muy distinta. Mantendremos el tema de la limpieza personal y de todo lo que compremos. Usaré tapabocas por lo menos hasta el 2023, jajaja. Nada será igual, no niego que tengo miedo a salir y usar transporte público, porque no sé si las otras personas tendrán las mismas medidas sanitarias.

 

 

GEN – 🇨🇱 (52 días en cuarentena)

MañalichEn Chile casi que tuvimos que ir a la casa del Ministro de Salud y del Presidente para exigirles la cuarentena. El primer caso registrado en Chile fue en una región hacia el sur, sin embargo, una vez que se conoció el primer caso en Santiago, fue como una ola de contagios, principalmente en las comunas más pudientes de la ciudad, donde el primer brote importante fue en un colegio.

Al incrementarse los casos diarios en la Región Metropolitana, muchas empresas tomaron la iniciativa de implementar el home office, ya que gran parte del sector comercial está ubicado en estas comunas, donde estaba la raíz del brote.

Primero pusieron toque de queda a partir de las 10:00 p.m. Pero, debido a la presión de civiles y alcaldes, oficializaron cuarentena sólo en algunas comunas, principalmente aquellas donde se concentraban la mayor cantidad de casos. A la fecha, esas comunas YA NO ESTÁN consideradas en esta medida, y ahora, en algunas comunas, la cuarentena es parcial, no total.

Vivo en la comuna de Santiago, que actualmente está de nuevo en cuarentena total porque se convirtió en la comuna con más contagios. En mi casa, sólo somos dos. La que sale a comprar soy yo, principalmente porque la paranoia me ataca y no confío en los métodos de prevención de nadie, sólo en los míos.

Y porque soy paranoica (o quizá responsable), me pone mal ver que hay gente que vive como si nada. Veo por la ventana a la gente paseando; entro a las redes y veo que la gente hace juntas o se reúne, ¡es que los quiero ahorcar! De hecho, hay gente que sabiéndose paciente de Coronavirus, ha salido a hacer compras, sólo por molestar. Definitivamente esta pandemia más que enseñarnos lo frágiles que somos, nos ha mostrado quien es quien. Quien es solidario, quien es consciente, quien es precavido…

Y, olvídense del cuento de que el virus ataca sólo a los mayores y como nosotros somos «jóvenes y bellos«, no nos va a pasar. Pues, puede que no sea mortal en nosotros, pero desde el test hasta los síntomas duelen tanto como la muerte misma.

Piense además en la gente mayor que los rodea y son parte de su familia. Y si usted no quiere a su abuelita, pues, entonces cuide a la abuela de Pepito, que él sí la quiere.

A mi por lo menos el pensar que el virus pueda afectar a mi mamá, me pone muy mal; el que pueda darle a mi suegra, me llena de angustia, pero sé que en esta situación tan delicada, el cuidarlas a ellas no sólo depende de mi, sino de todo el mundo.

«Así que, cuídese y cuide a la gente que lo quiere; y también cuide a la gente que quiere a la gente que lo quiere a usted».

Mantente a salvo y no olvides seguirme en Instagram: @elgenesisdelasunto y quedarte en casa.

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