Y así pasó, no los vi
Hiperquínetica, hiperactiva… Así soy, siempre buscando la forma de pararme de la silla con la excusa de algo qué hacer. Gracias a esta condición, me he hecho amiga de los periodistas de farándula de mi piso, son los más extrovertidos, locos y los que necesitan más ayuda, así que ni corta ni perezosa les he ofrecido la mía a montones. En uno de esos días, uno de ellos me preguntó si podía entrevistar a Los Amigos Invisibles; después de un desmayo y ser despertada con RCP dije que sí sin pensarlo. ¡Claro que sí! Si los amo.
Inicialmente sería un phoner, un contacto a Panamá, pero la comunicación falló y no se pudo hacer, qué bueno, así me daba tiempo de respirar, no había dejado de hiperventilar desde que me hicieron la pregunta 30 minutos antes. Como no se dio, se coordinó para el viernes siguiente a las 2:00pm, (que vendría siendo este 24/10) esta vez por Skype, ¡¿qué?!, ¡¿me van a ver que estoy eufórica y loca?!. Tranquila, Gen, tranquila.
Bajé temprano a almorzar para estar puntual para Los Amigos, obviamente subí corriendo a cepillarme porque no quería que Julio me sintiera mal aliento por Skype, uno nunca sabe, había comido atún y debía tomar previsiones, jdhjkadk. Ahora sí, es momento de la entrevista.
Fui con una amiga de la revista de farándula, yo iría por parte del periódico, me apoyé en ella para evitar desmayarme de nuevo. Respiré profundo, pensé cada palabra y finalmente hice mi primera pregunta. Julio fue muy simpático, tal como lo son sus canciones, lamentablemente él no tenía cámara así que no lo veíamos, pero él si a nosotras, y claro, yo veía en HD la cara de susto/emoción/regocijo que tenía acompañada de una absurda risa nerviosa.
En la universidad lo primero que le dicen a uno en clase de ética es que no se debe demostrar confianza con el entrevistado, así seas fan, no debes NUNCA decir que lo eres. Ya se imaginarán, eché a la ética a la porra y sí, le dije a Julio que amo a Los Amigos Invisibles, por favor, estaba hablando con él, ambos somos caraquistas y disfrutamos la gozadera, ¿cómo lo iba a dejar pasar? Ustedes hubiesen hecho lo mismo.
Y bueno, así fue como Julio se enteró de que hay una periodista loca que ama a LAI, al parecer le emocionó, aunque no puedo estar segura, no podía verlo. Qué lástima, él si vio mi loca reacción por cámara, espero no haberlo asustado.

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