Contagiado por un zancudo con horario de oficina
La Organización Mundial de la Salud define el virus como una enfermedad vírica transmitida al ser humano a través del mosquito. Durante el año 1952; Tanzania vivió por primera vez el brote del virus ARN del género alfavirus; enfermedad denominada con la palabra chikungunya que en el idioma kimakonde traduce “doblarse”; catalogada así en alusión al aspecto encorvado de los pacientes gracias a los dolores articulares que estos sufrían.
El virus chikungunya se ha detectado en casi 40 países de Asia, Europa y América.
El virus chikungunya es caracterizado por la aparición súbita de fiebre y dolor en las articulaciones; acompañados de otras molestias como fatiga, depresión, náuseas, sarpullidos, dolores musculares y migraña. El tratamiento para esta enfermedad puede hacer que los pacientes se recuperen, pero no ofrece una cura. El tratamiento se concentra en el alivio de los síntomas. En algunos casos; las dolencias en las articulaciones pueden permanecer de manera crónica.
A pesar de que la gravedad alarmante del virus no es frecuente; cuando los pacientes son niños, mujeres embarazadas o adultos mayores la enfermedad puede resultar peligroso e incluso mortal.
Contagio
El chikungunya se transmite por picaduras de mosquitos Aedes Aegypti y Aedes Albopictus infestados con el mal; manifestándose entre tres y siete días después de la picadura y durando entre dos y 12 días.
A pesar de que el chikungunya es transmitido por los mismos mosquitos que propagan el dengue y ambas presenten similares dolencias, debe saberse diferencias un padecimiento del otro, la intensidad del dolor en articulaciones y tendones es más fuerte en el chikungunya que en el dengue.
Signos de alerta
Entre las manifestaciones del chikungunya se encuentran la fiebre repentina, los dolores musculares, de cabeza y de articulaciones, nauseas, cansancio y erupciones cutáneas. El malestar en las articulaciones puede dejar al paciente prácticamente inmóvil y muy débil por la intensidad con la que se presenta, pero estos generalmente tienden a desaparecer casi por completo a los pocos días de haberse contagiado.
Más vale prevenir
Esta infección no distingue entre adultos y niños, y dependiendo de la situación, estado o condición del paciente, los síntomas serán más o menos severos. No dudes en resguarda tu salud y la de tu familia y sigue estas sencillas recomendaciones:
- Elimina los principales hábitats de criaderos de mosquitos, siendo estos contenedores de agua, fuentes, goteras y agua estancadas.
- Usa insecticidas en las superficies y alrededor de los contenedores donde los mosquitos puedan aterrizar, igualmente hazlo en los colectores de aguas tratadas para erradicar las larvas.
- Usa mosquiteros en puertas y ventanas de las áreas de reposo y descanso de la casa.
- Usa ropa que minimice la exposición de la piel a picaduras.
- Ten siempre un repelente a la mano.
Publicado en Revista Arrocha
Panamá.
Septiembre 2014.


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